Los 10 tipos de contrato de alquiler, ¿en qué se diferencian?

Redactado por Alberto Padilla de la Mata

En la gestión de inmuebles hay que tener en cuenta que el uso de cada uno puede ser diferente en función de la finalidad que se quiera dar al inmueble, el terreno donde se encuentre o la ley sobre la que se rige.

Por este motivo existen muchos tipos de contrato de alquiler. Te detallamos los 10 más utilizados en la actualidad y las principales diferencias que presentan entre ellos:

1. Contrato de alquiler de vivienda habitual

Este tipo de contrato de alquiler está enfocado a regular el arrendamiento para una vivienda que será residencia principal y permanente del inquilino.

Es la modalidad más común a la hora de alquilar una vivienda para vivir en ella de manera habitual.

Suele tener una duración mínima de 1 año, prorrogable hasta 5 o 7 años y se rige por la regulación de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU).

2. Contrato de alquiler con opción a compra

El contrato de alquiler con opción a compra da la opción al inquilino de adquirir el inmueble al final del mismo.

En estos contratos, que pueden ser de corta y larga duración, normalmente se estipula un precio de venta y, en caso de que el inquilino se decida por la compra, se le resta el alquiler que ya se ha pagado previamente.

3. Contrato de alquiler temporal

El contrato de alquiler temporal tiene una duración determinada (suele ser de menos de 1 año) y está pensado para estancias cortas o periodos fijos aunque breves.

La mayoría de inquilinos interesados en estos contratos son profesionales que, por su situación laboral, deben trasladarse a otra ciudad durante un tiempo o estudiantes, que deben realizar sus estudios lejos de su vivienda habitual.

4. Contrato de alquiler de local comercial

Estos contratos están orientados al alquiler de espacios destinados a actividades comerciales como es el caso de tiendas, oficinas, restaurantes, etc.

Pueden ser contratos de largo plazo, incluso de hasta 10 años y suelen tener mayor flexibilidad en cuanto a renovación y rentas que los contratos de alquiler para viviendas particulares.

5. Contrato de arrendamiento de finca rústica

Como el caso anterior, este contrato está orientado a un tipo de inmueble concreto, el de una finca rústica, es decir, propiedades rurales o fincas agrícolas, ganaderas o forestales.

Suelen haber regulaciones especiales sobre los usos que se permiten en la finca y las personas interesadas normalmente son agricultores o ganaderos.

6. Contrato de renta antigua

Un contrato de renta antigua está vigente con anterioridad a la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994 y, por tanto, disfruta de condiciones especiales ya no existentes en los contratos actuales.

Entre sus principales diferencias destaca porque tiene una duración indefinida y es inalterable hasta que se decida rescindir, que el inquilino se marche o por su fallecimiento.

7. Contrato de alquiler vacacional

Un contrato de alquiler vacacional se utiliza para alquilar propiedades por un corto periodo de tiempo, normalmente con fines turísticos.

La duración de estos contratos puede ser desde unos pocos días hasta meses. Tienen como condición no estar destinados a ser vivienda habitual del inquilino.

Cada Comunidad Autónoma tiene su propia normativa respecto a la regulación de los alquileres vacacionales.

8. Contrato de alquiler social

El contrato de alquiler social está dirigido a personas con riesgo de exclusión social, personas vulnerables o aquellas que no pueden acceder al mercado de alquiler normal debido a su situación económica.

Este tipo de contratos no solo disfruta de condiciones especiales, sino que incluso puede tener vinculados subsidios y ayudas de distinta tipología.

9. Contrato de arrendamiento por habitaciones

En estos contratos se alquilan habitaciones dentro de una vivienda. El inmueble es compartido entre varios inquilinos, pero cada uno tiene contrato individual para su habitación.

Por lo general estos contratos son de corta o media duración y las condiciones de pago y sobre los gastos de agua o luz son diferentes a los que se aplican en un alquiler de toda la vivienda.

10. Contrato de alquiler de oficina

Este contrato está orientado al alquiler de un espacio de oficina para actividades empresariales o profesionales.

La duración de estos contratos es media o larga (hasta 5 años) y sus condiciones suelen ser bastante flexibles y permitir la personalización del espacio, aprovechar servicios de Internet o limpieza, etc.

El contrato de alquiler de oficina está regulado bajo las normativas comerciales y no por la Ley de Arrendamientos Urbanos.

Redactado por Alberto Padilla de la Mata

Solutions & Consulting Specialist

Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, cuenta con una trayectoria de más de quince años en puestos directivos tanto en grandes compañías como en pymes. Experto en formación y comunicación, desarrolla su actividad como consultor especializado en las áreas de emprendimiento y gestión empresarial. En su labor docente, colabora como profesor en la Cámara de Comercio de Madrid en diferentes programas de máster y postgrado relacionados con la dirección de empresas.

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